Capilla de la cofradía

Fue construida a expensas de Don Francisco del Castillo y su mujer Ana de Vargas para su enterramiento y el de sus descendientes. Por decreto dado en Madrid, en 20 de mayo de 1536, don Juan Pardo de Talavera, arzobispo de Toledo, ratificaba la licencia para edificar esta capilla con la condición de que los domingos y fiestas de guardar debería estar abierta para que la gente pudiera escuchar misa.

Muy probablemente intervino en la obra el maestro mayor de la Catedral de Toledo, Alonso de Covarrubias. El maestro de cantería encargado de su realización fue Pedro Velasco y Alonso de Covarrubias era su aparejador y colaborador habitual.

La capilla ha tenido desde su realización diferentes advocaciones, pero sabemos que, en el 1775, la cofradía de la Columna estaba construyendo aquí un nuevo altar y retablo para su imagen titular y la Virgen de los Dolores.

En cuanto a su arquitectura, es la más artística del templo, es de estilo gótico tardío. Está cubierta con una bóveda estrellada de crucería, cuyos complicados entrelazados muestran una guirnalda en su clave. Se comunica con el interior del templo mediante un gran arco apuntado con decoración de baquetones y capitelillos. Se cierra por una reja de forja de estilo transición gótico renacentista del siglo XVI.

Actualmente, las imágenes titulares de la cofradía se encuentran en un altar realizado con la caja del antiguo órgano de la iglesia.

Fuentes, F.J. (2015). Las Cofradías y la Semana Santa Novesana. Ofimat (Torrijos).